Hoy en día, aprender un idioma es muy importante, pero no siempre fácil. De hecho, muchos artistas comparten su problema de hablar un idioma que no aprendieron de niños. Y lo cierto es que no todos los idiomas se aprenden con facilidad: el chino, el japonés, el ruso, el árabe y el húngaro son los idiomas universalmente más complejos de dominar.

En general, se establece que los nativos de países con idiomas más difíciles tienen una mayor capacidad para aprender nuevos conocimientos sobre ellos.

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Cuál es el idioma más difícil de aprender en el mundo /Foto: sprachcaffe.com

En el caso del chino, la dificultad radica en los caracteres. El japonés, por su parte, se considera un idioma muy complejo porque primero requiere aprender a leer y escribir usando los sinogramas kanji. Es uno de los tres sistemas de escritura, junto con katakana e hiragana.

En el caso del idioma ruso, aprenderlo significa familiarizarse con un alfabeto diferente. Además, la pronunciación y la gramática no son posibles para los estudiantes. Lo mismo sucede con el árabe, que aunque de él salen muchas palabras en español, es un reto a la hora de pronunciarlo porque maneja muchas consonantes y sonidos ásperos.

Finalmente, el húngaro es el más difícil de los idiomas europeos porque utiliza 45 caracteres y 14 vocales de diferente pronunciación.

Liberia: un taxista devolvió 50.000 dólares y su vida dio un giro sorprendente

Liberia: un taxista devolvió 50.000 dólares y su vida dio un giro sorprendente

Emmanuel Tuloe es un taxista liberiano de 19 años. Recientemente fue noticia esta semana por haber devuelto US$50.000, cantidad que encontró en un contenedor de plástico al costado de la carretera. Una historia similar, pero con sede en España, se volvió viral a principios de 2021.

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Aunque muchas personas ridiculizaron al adolescente por devolver una importante cantidad de dinero que le pertenecía, no dudó en entregárselo a su tía para que lo cuidara hasta que apareciera el legítimo dueño.

Fue entonces cuando Emmanuel escuchó un mensaje en la radio local de un hombre que pedía ayuda para encontrar el dinero y Tuloe, sin dudarlo, apareció. Sin darse cuenta, sus acciones le trajeron grandes recompensas. Entre ellos, una plaza en el Instituto Ricks, una de las escuelas más prestigiosas de Liberia, que le habría permitido completar los estudios secundarios que tuvo que posponer para trabajar y mantener a su familia.

Además, el presidente George Weah le entregó US$10.000, otro importante CEO de los medios locales también le entregó dinero y el dueño de US$50.000 lejos de quedarse con todo su dinero decidió donar US$1.500 en bienes. Además, una universidad en los Estados Unidos le ofreció una beca completa después de que terminara su educación secundaria.

Ante este giro inesperado, Emmanuel agradeció a Dios por todos los premios recibidos y agradeció a sus padres por “inculcarle la honestidad”. “Mi mensaje para todos los jóvenes es: ‘Es bueno ser honesto; no tomes lo que no es tuyo’”, concluyó el joven.