Aunque Azalea Báalam no creció escuchando el idioma de su familia, la joven cantante trató de no perder el contacto con su parte natal. “Decidí empezar a cantar en mi lengua materna porque mi familia habla maya, pero no pude aprenderlo más. Entonces, a medida que fui creciendo, me di cuenta de que una de las razones por las que se pierden las lenguas nativas es que ya no se transmiten”, dijo en una entrevista.

Azalea prefiere decir que nació en Jo’, nombre que le dieron los mayas a la zona donde se construyó la actual Mérida, Yucatán; como uno de los tantos gestos que adoptó el cantor para honrar su parte natal. Al crecer en la Ciudad de México con su madre, la música perdió contacto con la familia de su padre de origen maya, pero su interés y conexión con la cultura la mantuvieron en pie.

En la capital mexicana, Báalam decidió buscar un lugar para aprender el idioma, pero la tarea no fue fácil. Al no encontrar clases de maya, Azalea eligió el náhuatl, el idioma más común en el Valle de México. “Solo encontrar lugares para aprender náhuatl era complicado, pero por suerte uno encuentra una búsqueda, y ya tengo maestros con los que me preparo”, explicó.

En 2018, Azalea lanzó su primera canción, pero desde que tenía 16 años ya quería crear música en lenguas mesoamericanas. “Lo veo como una contribución al movimiento de avivamiento. Hay otros artistas que también se dedican a cantar en sus lenguas maternas, y bueno yo lo veo como un movimiento en el que estamos varios”, señaló.

La oferta musical de Báalam está destinada a los jóvenes, especialmente a los que forman parte de las comunidades maya y náhuatl, “porque creo que ellos también tienen derecho a conocer ofrendas en su idioma”, dijo.

A Azalea le gusta el término pop para su música porque considera divertida la palabra y hace más accesible su propuesta, “como está en otros idiomas puede ser un poco confuso”, y también porque le interesa la música. elementos populares.

“Me baso mucho en mis gustos personales, pero en el futuro me gustaría integrar más instrumentos mesoamericanos. De hecho ahorita acabo de comprar una flauta jaina que es de origen maya y voy conociendo el instrumento”, dijo Báalam. Tanto el náhuatl como el maya eran idiomas con sus propios desafíos, “Trato de respetar mucho los acentos de las palabras. Hablando, cada palabra tiene un acento, entonces trato de respetar mucho eso cuando le pones la melodía a las oraciones. ,» él explicó.

Al ser un nicho muy poco desarrollado, Azalea encontró algunas dificultades para difundir su música. “También es un trabajo gradual, porque simplemente no hay un mercado en idiomas nativos. No es un requisito porque la gente no sabe”, dijo. Además, también sufrió limitaciones en cuanto a los espacios para presentar sus canciones. “Por la naturaleza de mi proyecto, un bar puede no ser apropiado”, reconoció. .

Sin embargo, la cantante no está sola. Así como Azalea desarrolla su música pop, hay otros músicos haciendo rap o rock en lenguas mesoamericanas. “Necesitamos apoyar más propuestas en lenguas nativas”, pide la cantante.

En las redes sociales, Báalam también ofrece información sobre las dos lenguas indígenas que conoce. En su canal de YouTube tiene una serie dedicada a la escritura maya y náhuatl donde explica su funcionamiento y las señas que utilizan estos idiomas. También produjo un cortometraje en náhuatl disponible localmente, y el video musical de su próximo sencillo, Niyolmatis, está inspirado en gestos típicos de escribir en ese mismo idioma.

Niyolmatis abre en plataformas digitales el 7 de julio. En las redes sociales puedes encontrar a Azalea Báalam con su nombre.

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